Cuánto cuesta cambiar las ventanas en la Costa Blanca
Los precios no cambian por cruzar una provincia: son los mismos que en Madrid. Lo que cambia es el desglose. Aquí manda la corredera grande de terraza, el cerramiento que hay que rehacer, el apartamento que se hace entero de una vez y una partida de control solar que casi nadie explica cómo se cobra.

Empecemos por lo que no cambia: una ventana no vale más por montarse en Calpe que en Madrid. El material es el mismo, el fabricante es el mismo y la mano de obra se mueve en cifras parecidas. Cualquier web que te insinúe lo contrario está vendiendo una diferencia que no existe.
Lo que sí cambia, y bastante, es el reparto. Un presupuesto de esta costa tiene partidas que en otro sitio ni aparecen, y son justo las que se llevan el dinero. Por eso este artículo no empieza por la tabla general: empieza por el hueco que aquí manda.
La corredera grande de terraza es medio presupuesto

En un piso interior de ciudad, el gasto se reparte de forma bastante uniforme entre seis u ocho huecos parecidos. En un chalé de la Marina Baixa o de la Marina Alta no: hay una salida al porche o a la piscina de tres metros o más, y ese elemento solo se lleva del orden de un tercio del total.
La consecuencia práctica es que la decisión importante se toma ahí y no en las ventanas de las habitaciones. Si esa corredera se resuelve con una elevable de buen mecanismo, el presupuesto sube pero la casa cambia; si se resuelve con una corredera corriente para no pasarse de cifra, el ahorro se nota poco y el problema —aire que se cuela, hoja que cuesta, junta que se machaca— se queda en el sitio en el que más se usa la casa.
Así que el consejo de orden es sencillo: decide primero ese hueco, con su vidrio y su mecanismo, y ajusta el resto alrededor. Al revés, lo que pasa siempre es que llega el final del presupuesto y la corredera se recorta, que es exactamente lo contrario de lo que conviene.
Lo que cuesta cada hueco por separado
Con eso en mente, la tabla general. Son horquillas de trabajo, no una tarifa: el precio de tu hueco depende de la medida real, del vidrio y del estado del premarco, y por eso se mide antes de firmar nada.
| Hueco | Medida de referencia | Instalado, con IVA |
|---|---|---|
| Ventana fija | 1,0 × 1,1 m | 260 – 420 € |
| Oscilobatiente de una hoja | 0,8 × 1,2 m | 330 – 520 € |
| Oscilobatiente de dos hojas | 1,4 × 1,2 m | 450 – 750 € |
| Ventana de cocina con fijo | 1,6 × 1,2 m | 520 – 850 € |
| Puerta de terraza de dos hojas | 1,6 × 2,2 m | 750 – 1.250 € |
| Corredera elevable de dos hojas | 3,0 × 2,2 m | 3.500 – 5.500 € |
| Cajón de persiana aislado | Por hueco | 90 – 180 € |
Agosto de 2026, IVA incluido, con perfil Kömmerling, doble bajo emisivo con argón, montaje y retirada de la carpintería antigua. Fuera van la albañilería, si el hueco la necesita, y el control solar, que se cotiza hueco a hueco.
Hay un efecto de escala que conviene entender antes de comparar: estas cifras suponen que se cambian varios huecos en la misma visita. El desplazamiento, el medio de elevación y la retirada de escombro se reparten entre todos. Un único hueco suelto sale bastante más caro por metro cuadrado, y no es que te estén cobrando de más: es que esos costes fijos los paga uno solo.
Rehacer una terraza cerrada no es cambiar ventanas

Una parte enorme del parque de aquí tiene la terraza cerrada, y casi ninguno de esos cerramientos se proyectó: se añadió. Corredera de aluminio de dos carriles, vidrio simple, sin rotura de puente térmico y con el encuentro con el antepecho resuelto a base de silicona. Aquello servía para ganar metros, no para aislar, y hoy es la estancia más caliente de la casa en agosto.
Sustituirlo no se parece a cambiar ventanas. Cambia la unidad de medida —metros lineales de fachada en lugar de huecos—, cambia lo que hay que revisar debajo y cambia lo que puede aparecer al desmontar: desagües que no existen, antepechos sin remate, pendientes que van hacia dentro. Esa es la razón por la que un cerramiento no se puede presupuestar por teléfono aunque el propietario dé las medidas exactas.
Y antes del precio hay dos preguntas que no cuestan nada y que deciden el proyecto entero:
- Si la comunidad tiene aprobado un modelo de cerramiento. En muchos edificios existe, y entonces el despiece, el color y a veces el sistema no se eligen: se copian. Preguntarlo después de encargar es la forma más rápida de tener que desmontar.
- Si el ayuntamiento exige licencia o basta una declaración responsable. Sustituir una ventana por otra igual casi nunca la necesita; cerrar o rehacer una terraza es otra cosa y depende de la ordenanza de cada municipio, que no son iguales entre sí.
El apartamento de temporada: todo de una vez
El precio por hueco es el mismo, pero el encargo funciona distinto y conviene saberlo antes de pedir presupuesto. Aquí no se cambian dos ventanas este año y tres el que viene: se hace la vivienda entera en una intervención, porque nadie organiza dos viajes desde otro país para abrir una puerta.
Eso tiene una ventaja de dinero directa, la de la escala que se explicaba arriba: el desplazamiento y el montaje se reparten entre todos los huecos y el precio unitario baja respecto a ir por fases. Y tiene tres contrapartidas de organización que hay que cerrar por escrito antes de fabricar nada.
- Las medidas definitivas, tomadas en una sola visita. No hay segunda oportunidad para corregir un hueco si el propietario no está.
- Quién abre la puerta el día del montaje y quién guarda una llave. Un vecino, el administrador o la empresa que lleva el alquiler: da igual quién, pero tiene que estar decidido y por escrito.
- Quién firma la recepción y con qué criterio. Recibir una obra por videollamada se puede hacer, y se hace mucho aquí, pero hay que acordar antes cómo se documenta.
Y una decisión técnica que en una vivienda habitada se toma sobre la marcha y aquí hay que anticipar: el vidrio de cada orientación. Sin la casa delante, eso se resuelve con el plano y las fotos encima de la mesa, hueco por hueco y fachada por fachada. Es un rato de trabajo y evita la conversación de julio.
Añade una cosa más que no es de precio pero se paga: una vivienda cerrada meses, sin ventilar y sin calefacción, es el escenario ideal para el moho aunque aquí apenas llueva. Si el apartamento pasa el invierno vacío, conviene dejar resuelta la ventilación —con microventilación en la carpintería o de otra forma— en el mismo presupuesto.
Lo que cuesta la vivienda entera
| Vivienda | Huecos | Gama de entrada | Gama recomendada en la Costa Blanca |
|---|---|---|---|
| Piso de 2 habitaciones | 4 huecos | 2.100 – 2.900 € | 2.600 – 3.600 € |
| Piso de 3 habitaciones | 6 huecos | 3.200 – 4.400 € | 3.900 – 5.400 € |
| Piso de 4 habitaciones | 8 huecos | 4.300 – 5.800 € | 5.200 – 7.200 € |
| Unifamiliar mediana | 12 huecos + corredera | 9.000 – 12.000 € | 11.500 – 16.000 € |
Gama de entrada: sistema de 70 mm con doble bajo emisivo. Gama recomendada: sistema de 76 mm con junta central y cajones de persiana aislados. La última fila ya incluye la corredera grande, que es lo que dispara la diferencia respecto a un piso.
La gama que recomendamos aquí no se justifica con los argumentos de un catálogo del norte. No la pedimos por la lluvia, porque llueve en torno a 300 mm al año. La pedimos por dos motivos, y el primero es el aire acondicionado: la junta central del sistema de 76 mm añade una barrera más entre el salón y la calle, y lo que retiene en agosto no es humedad, es el aire frío que estás pagando. El cajón de persiana aislado hace lo mismo por arriba.
El segundo motivo es la forma en que llueve. Aquí el agua no viene repartida: viene en dos o tres episodios de gota fría en septiembre y octubre, con más de 100 mm en pocas horas y levante empujándola contra la fachada. En un tercero resguardado eso da igual. En una torre expuesta al mar, la junta central es la diferencia entre encontrar la junta mojada y encontrar el cerco mojado.
Lo que cuesta el control solar, y cómo se cobra
Es la partida que más resultado da en esta costa y la que peor se entiende, básicamente porque la gente se imagina un producto distinto y caro. No lo es: el control solar es una capa más aplicada al mismo doble acristalamiento que ya ibas a poner. Lo que se compra es tratamiento de vidrio, no una ventana diferente.
De ahí salen tres consecuencias que sirven para leer el presupuesto:
- Se cobra por metro cuadrado de acristalamiento, así que el sobrecoste es proporcional a la superficie de vidrio del hueco. En la corredera del salón pesa; en la ventana del baño, casi nada.
- Se pone hueco a hueco, no en toda la vivienda. Ponerlo en las tres fachadas que reciben sol de mediodía y de tarde cuesta la mitad que ponerlo en las seis, y en las orientaciones que no lo necesitan es dinero tirado que además quita luz.
- Se puede pedir como línea separada. Es la única manera de ver cuánto estás pagando por él y de decidir con el número delante en qué huecos lo mantienes.
No damos aquí un porcentaje cerrado porque dependería de la composición concreta y del proveedor de vidrio, y publicar una cifra que luego no se cumple es peor que no publicar ninguna. Lo que sí decimos, porque es constante: comparado con subir de gama el perfil entero, poner control solar donde hace falta cuesta menos y se nota más. En una vivienda de esta costa, si hay que elegir entre las dos cosas, elegimos esta.
Por qué el mismo hueco puede costar el doble
Dos presupuestos honrados del mismo hueco pueden separarse un 60 %. Estas son las variables, ordenadas por lo que pesan, y contadas con lo que pasa aquí.
- EL VIDRIO. Manda. Entre un bajo emisivo corriente y una composición con control solar o un laminado acústico hay varios cientos de euros en una vivienda entera. Y es donde más se nota el resultado, en julio y en agosto.
- EL SISTEMA DE PERFIL. De la gama de 70 mm a la de 76 con junta central hay un 15 a un 25 %. De ahí al 88 mm certificado, otro 30 a 45 %, que aquí rara vez se justifica.
- LA APERTURA. Un fijo cuesta bastante menos que un practicable, y una elevable se va a varias veces esa cifra por el mecanismo. En un chalé, esta línea sola explica media diferencia entre dos ofertas.
- EL ACABADO. El blanco es el de serie; el foliado en color o el lacado RAL suben entre un 10 y un 25 %, y por las dos caras más que por una. En fachadas a pleno sol el color no es solo una cuestión de gusto, y por eso tiene artículo aparte.
- EL CAJÓN DE PERSIANA. De 90 a 180 euros por hueco. Aquí no es solo aislamiento: es la pieza que decide cuánto sol entra a primera hora y por dónde se cuela el aire caliente de la fachada.
- LA OBRA. Con el premarco en buen estado, la sustitución es limpia. En una terraza cerrada hace cuarenta años aparecen remates que no existen y desagües que hay que crear, y eso es albañilería que se presupuesta aparte.
- EL ACCESO. Una torre de veinte plantas frente al mar, un hueco al que solo se llega desde la terraza del vecino o una calle sin sitio para descargar cambian el medio de elevación y las horas de montaje. En primera línea hay que contar además con el viento: hay días en que sencillamente no se sube material, y eso son jornadas.
Con qué lista se comparan tres presupuestos
Lo que no está escrito no está incluido, por mucho que se dijera en la visita. Estos son los puntos que permiten poner tres ofertas en columna y compararlas de verdad.
- Medidas hueco por hueco, no un total en metros cuadrados.
- Fabricante y sistema de perfil con su nombre completo. No «PVC de primera calidad».
- Composición del vidrio con espesores, cámara y gas, por ejemplo 4/16/4 bajo emisivo con argón.
- Transmitancia Uw del conjunto, y factor solar del vidrio en los huecos que ven el sol de mediodía y de tarde.
- Clase de permeabilidad al aire y de resistencia al viento; estanqueidad al agua si el hueco está expuesto.
- Marca de herraje y puntos de cierre. Cerca del mar, grado de resistencia a la corrosión y tornillería.
- Si el cajón de persiana entra o no, y de qué tipo es.
- Retirada de la carpintería vieja y de los escombros.
- Sellado del perímetro: con qué material y con cuántas barreras.
- Plazo de fabricación y de montaje, y en qué semanas se puede trabajar en ese edificio.
- Garantías separadas: perfil, vidrio, herraje e instalación.
- Si el IVA está dentro. Es el desajuste de comparación más frecuente.
Las señales de un precio que no cuadra
Que una oferta sea más barata no la convierte en mala: hay empresas con menos estructura que ajustan de verdad. Pero cuando la distancia con el resto pasa del 40 %, el ahorro suele estar en uno de estos sitios, y ninguno se ve el día del montaje.
- Perfil sin fabricante identificable, con un nombre comercial que suena alemán y sin ficha técnica ni garantía de fábrica detrás.
- Hojas grandes sin refuerzo de acero. Se descuelgan en pocos años, y en una corredera de terraza eso se traduce en una hoja que hay que empujar con el hombro.
- Herraje básico con pocos puntos de cierre y, cerca del mar, sin tratamiento anticorrosión declarado.
- Vidrio sin bajo emisivo, con cámara de 12 mm en lugar de 16 o sin argón. Y sin control solar en ninguna orientación, aunque el salón mire a poniente.
- Sellado a base de espuma de poliuretano y una silicona por fuera, sin barrera interior. Es lo que aparece el primer episodio de levante con agua.
- El cajón de persiana viejo, que se queda puesto sin que nadie lo mencione.
- Un total sin IVA presentado como si lo llevara.
Cómo ajustar sin empeorar el resultado

Si la cifra se va, hay formas sensatas de recortar y formas que se pagan después. Estas son las sensatas, en orden.
- Mezclar gamas por orientación. Aquí las fachadas no son intercambiables: el sur y el oeste son otra casa. Sistema bueno y control solar donde da el sol de tarde; gama de entrada en el patio y en los huecos al norte. Viviendo dentro no se aprecia la diferencia.
- Vidrio acústico solo donde hay ruido de verdad: la fachada al paseo, la calle con hostelería. No en el dormitorio que da al patio de manzana.
- Blanco en lugar de color, o color únicamente por la cara exterior.
- Convertir en fijo alguna hoja que no se abre nunca. Es el único recorte que además mejora ligeramente el aislamiento. En un hueco corrido a terraza, una hoja fija y una elevable resuelven el paso y ahorran el segundo mecanismo.
- Ir por fases, empezando por lo peor. En una vivienda de esta costa lo peor suele ser el salón de poniente y la terraza cerrada, no los dormitorios.
Y las tres que no recomendamos tocar: el cajón de persiana, el refuerzo de acero donde el cálculo lo pide y el sellado del hueco. No se ven el día que termina la obra y son las que aparecen en los años siguientes.
El precio después de las ayudas
Lo que pagas no es lo que pone el presupuesto si entras en alguna de las vías abiertas. Dos de ellas no dependen de ninguna convocatoria y son las que más gente se deja: la deducción en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda, que va por tramos y exige certificado energético antes y después, y el IVA reducido del 10 % en obras de renovación en vivienda particular de más de dos años, siempre que el material aportado no supere el 40 % de la base imponible.
Después están los programas de rehabilitación energética con fondos europeos, que gestiona la Generalitat Valenciana y que abren y cierran por convocatoria, y la bonificación del IBI por eficiencia energética que aplican bastantes ayuntamientos según su ordenanza fiscal. De esos dos no damos cifras aquí a propósito: cambian, y un artículo que promete un porcentaje caducado hace más daño que uno que no lo menciona.
Lo que hay que retener para este artículo cabe en una línea: el certificado energético se encarga ANTES de empezar la obra. Sin ese documento previo te quedas fuera de casi todo, y es un trámite de pocos días que se olvida siempre.
En resumen
- Los precios no cambian por provincia; lo que cambia aquí es el desglose.
- En vivienda unifamiliar, la corredera grande de terraza se lleva del orden de un tercio del presupuesto. Se decide la primera, no la última.
- Rehacer un cerramiento de terraza se mide en metros lineales y se resuelve después de contestar dos preguntas gratis: modelo aprobado por la comunidad y licencia municipal.
- El apartamento de temporada se hace entero de una vez: sale mejor de precio por hueco y obliga a cerrar antes medidas, llaves y recepción.
- El control solar es una capa del mismo vidrio, se cobra por metro cuadrado y se pone solo donde da el sol de tarde. Pídelo como línea aparte.
- La gama recomendada aquí se justifica por el aire acondicionado y por los episodios de levante, no por la lluvia acumulada. El triple vidrio y el 88 mm sobran en vivienda corriente.
- Ajusta mezclando gamas por fachada; no recortes cajón, refuerzo ni sellado.
- Pregunta en la comunidad qué semanas se puede trabajar antes de cerrar plazos, y encarga el certificado energético antes de empezar.
Sobre esta guía

Escrito por el equipo de Tu Ventana y revisado por Eduardo, fundador ·
Detrás de esto hay 30 años midiendo, fabricando e instalando carpintería exterior, y lo que se dice de esta costa está escrito con sus huecos delante: torres de los setenta con la terraza cerrada a posteriori, apartamentos de superficie ajustada, chalés con la corredera dando al poniente y viviendas que pasan medio año cerradas. Los datos técnicos son los de las fichas del fabricante y se pueden contrastar uno a uno; cuando algo depende de una convocatoria o de una norma, va con su fuente enlazada y con la fecha de la última revisión.
- 30 años instalando ventanas, con 132 reseñas públicas en la sede de Madrid
- Red oficial Kömmerling, comprobable en el listado del fabricante
- TU VENTANA MADRID SL, NIF B06818421, con domicilio y datos de contacto públicos
¿Hay algo que no cuadra con lo que has visto en tu vivienda o con la fuente que enlazamos? Escríbenos a info@tuventanacostablanca.es y lo corregimos. Si la vivienda que quieres reformar está en Madrid, quien te atiende es Tu Ventana Madrid.
